Exhortación a la obediencia 3 1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2 Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. 3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 4 Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres. a 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; b Teme a Jehová, y apártate del mal; 8 Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. 9 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; 10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. 11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni...
Arturo Periodista Católico Dos hace 2 horas Lo más importante es Jesucristo y su Evangelio, y la verdadera doctrina de los apóstoles que custodia la Iglesia verdadera en el depósito sagrado de la fe, que quieren intoxicar con el modernismo de la falsa Iglesia bergogliana. Aparte de ello, hay cosas básicas e importantes que los seres humanos no aprendemos en nuestro crecimiento y maduración humana, mientras sí aprendemos muchas otras cosas inútiles que sólo sirven para identificarnos con un Sistema lleno de mentiras y esclavitudes al servicio del anticristo, como vemos ahora en el NOM, culmen de muchas décadas de preparación y educación social, mental y espiritual.
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el Cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Os amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, venid al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya os hubiese recibido, os abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén. San Alfonso María de Ligorio
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